A finales del siglo XX nuestra sociedad experimentó un cambio,
fundamental al pasar de una "sociedad industrial" a una
"sociedad de la comunicación". Desde su creación la
computación se volvió la tecnología de nuestra era y,
cuando las comunicaciones permitieron la interconexión de las
computadoras, cambiaron nuestra forma de vivir y nuestra forma de trabajar.
La aparición de Internet convirtió a la computadora en un
dispositivo de comunicación de fácil utilización que
permite el acceso, a través del Worl Wide Web, al mundo entero. Los
navegadores de Internet se convirtieron en la razón principal para
usar una computadora y la aceptación tácita del WWW por la
sociedad entera resultó en una demanda extraordinaria de contenido y
de servicios. La satisfacción de esta demanda pasa por el
aprovechamiento, el desarrollo y la investigación de las
tecnologías de comunicación (sustento material de la Internet) así
como de las distintas áreas de la computación involucradas por
la gran variedad de aplicaciones.
Tradicionalmente, el estudio de las comunicaciones digitales y las redes de computadoras se
aborda agrupando las tareas u operaciones de estos sistemas en niveles
funcionales relacionados con el grado de agregación de la
información y lo complejo de sus significados. De esta manera, los
niveles básicos son aquellos donde se resuelven problemas tales como
la codificación de la fuente, la codificación del canal, la
multicanalización, el manejo de la integridad, el control de acceso al
medio y el enrutamiento. Mientras que,
los niveles superiores o de servicios, son aquellos en los que se asume una
trayectoria construida entre dos puntos extremos, por medio de los niveles
básicos, y entre los cuales se da un flujo de información que
se interpreta en función de una aplicación remota, sujeta a las
restricciones de un recurso distante, como pueden ser, la seguridad de
acceso, su uso compartido, el sistema operativo en el que se ejecuta, entre
otras. Tradicionalmente, las maestrías clásicas en Ciencias de la Computación,
se concentran en el estudio de los niveles superiores y aquellas en
Comunicaciones estudian los niveles básicos.
La creación de la Maestría en Ciencias y Tecnologías de la Información
obedece a la necesidad cada vez mayor de especialistas con competencias
combinadas en áreas de telecomunicaciones y computación capaces
de abordar el estudio sistemático de los así llamados niveles
superiores o de servicios, en la perspectiva de las nuevas aplicaciones de las
comunicaciones, como pueden ser: los sistemas distribuidos, las
comunicaciones multimedia y el cómputo científico de alto
rendimiento, entre muchos otros ejemplos.